
ÉFESO
Uno de los puntos principales de
cualquier visita a Turquia es una visita a
Efes (Éfeso), en su tiempo el más rico centro
comercial del
mundo antiguo. La ciudad, cuya riqueza y mecanazgo fue el soporte de su
esléndido programa arquitectónico, estaba dedicada a la diosa Artemisa. La
última forma de su enorme templo, varias veces reconstruido, data del siglo III
a.C. y está considerado como una de las Siete Maravillas del Mundo Antiguo.
Entre las ruinas están también el teatro, el gimnasio, los baños, el ágora, así
como la Biblioteca de Celso.
La ciudad cercana de
Selçuk está dominada
por una ciudadela bizantina que se eleva junto a la basilica de San Juan,
construida en el siglo VI, en el emplazamiento de la tumba del Apóstol. A la
Mezquita de Ýsa Bey del siglo XIV, situada junto a la basilica, se accede a
través de un tipico pórtico selyúcida. El Museo Arqueológico alberga una
impreionante colección de estatuas y otros descubrimientos recuperados durante
las excavaciones de Éfeso. Todos los años se celebra el Festival Internacional
de Éfeso en el mes de mayo. El Museo del baño turco, también en la ciudad,
exhibe miniaturas
y
pinturas que muestran el uso del baño turco en la historia.
Se dice que San Juan llevó a la Virgen María a Éfeso tras la muerte de Cristo, y que pasó sus últimos días en una casita (Meryemana Evi) construida para ella en Bülbüldaðý (Monte Koressos). La casa, ahóra lugar popular de peregrinaje para cristianos y musulmanes, ha recibido la autorización oficial del Vaticano, y los cristianos celebran todos los años una ceromonia de conmemoración el día 15 de agosto. En Çamlýk, cerca de Selçuk, está el Museo al aire libre de máquinas de vapor TCDD. En Þirince, a 8 km de Selçuk, pueblo tipico por su arquitectura del siglo XIX, encontramos dos mansiones recientemente restauradas convertidas hoy en bellísimas pensiones. Le aconsejamos que deguste el vino elaborado en la zona.